jueves, 10 de enero de 2008

LUCHA, SACRIFICIO... Y EMPATE


Buen partido y buen resultado el del Barça ayer en el Sánchez Pizcuán. Lejos de la avalancha sevillista que ha caracterizado este tipo de partidos en las últimas temporadas, esta vez el Barça consiguió aguantar el chaparrón.

Hasta el primer gol, el juego del Barça fue muy bueno, ya que jugó siempre lejos de la puerta sevillista y dominó el partido con cierta tranquilidad. Después del gol de Henry, con gran asistencia de Márquez (2 de los mejores ayer), el equipo especuló demasiado con el resultado como después reconoció en rueda de prensa su téncico, Frank Rijkaard.

Fue una lástima porque llegar al descanso con 0-1 hubiera sido un grandísimo resultado, pero a pocos minutos del 45 apareció Diego Capel, el mejor del Sevilla ayer, para poner en el marcador el 1-1 con toda la segunda parte para jugarse.

Lo cierto es que ayer lo pasó mal con Capel, pero la verdad es que yo pensaba que podría ser peor. La mayoría de veces consiguió aguantarlo y le obligaba a retroceder atrás. En la otra banda, Adriano no llevaba apenas peligro y solo Jesús Navas cuando salió y las interminables subidas de Alves llevaban peligro real a la portería del Barça.

Por cierto, interesante variante táctica la de ayer en el equipo culé, ya que jugaron una especie de 4-2-3-1 con doble pivote (Edmilson-Xavi), Dos Santos e Iniesta en las bandas y Henry como segundo delantero por detrás de Eto'o (luego Frank explicó que el motivo es que Iniesta debía seguir a Alves y Henry a Poulsen. Me parece interesante que por fin Rijkaard se haya dado cuenta de que a veces hay que hacer las alineaciones pensando en el rival, y ayer se puede decir que lo hizo.

En la segunda parte, tímida avalancha del Sevilla con 3-4 ocasiones para lograr el 2-1, las más claras un cabezazo de Chevantón que desvió un excelente Valdés y un centro en profundidad de Alves que superó a Milito y apunto estuvo también de convertirse en gol.

En cambio, el Barça firmó el empate y apenas salió de su campo, en parte por culpa de la condición física del equipo, y también por el gran empuje del Sevilla. Aún así, creo que el equipo tendría que haber intentado crear ocasiones, porque los laterales del Sevilla jugaban muy adelantados y en alguna contra se habrían podido crear ocasiones.

Los mejores de ayer el Barça fueron Milito (fenomenal en colocación y antipicación), Márquez, Henry y Dos Santos. Me gustó especialmente el partido del mexicano, y viendo el partido no se si realmente era un partido para Bojan Krkic.

Tanta locura por Bojan es un poco exagerada, parece que sea el mejor delantero del equipo y para mi aún no está preparado para ser titular en este equipo. Físicamente tiene que progresar mucho (aún tiene mucho tiempo), y tiene que ganar mucho en experiencia, aunque claro, para eso tiene que jugar. Si no fuera porque Eto'o se va yo le hubiera cedido a otro equipo de cara a la segunda vuelta, donde habría jugado siempre y quizás hubiera podido ir a la Eurocopa con España. Pero bueno, tal y como está Henry quizás mejor que se quede por si algún día tiene que salir en el 11.

Volviendo a la eliminatoria, buen resultado pero ojo: El 1-1 es engañoso, porque si el Sevilla se adelantara en el Camp Nou ya iría a contracorriente el resto del partido, y óbviamente el Barça no puede jugar al 0-0. Veremos qué sucede, pero ayer el Barça dió símptomas de mejora y veremos si este sábado sigue la progresión.

Redactor: Bernat Barata

domingo, 6 de enero de 2008

NEGOCIOS "REDONDOS" PARA BOCA JUNIORS

La fiebre por hallar el nuevo Fernando Redondo dura desde que éste se retiró, dejando un vacío sobre el terreno con su particular y eficiente estilo de juego.
En Madrid lo buscaron en Argentina, de algún chaval que tomara en Redondo su ídolo. Quien busca, encuentra, y así otro Fernando, Gago, salió a la palestra como su inequívoco sucesor. El chico jugaba de centrocampista defensivo, a sus 20 años organizaba Boca, siendo el eje a través del cual las jugadas cobraban vida y sentido. No se prodigaba en exceso hacia el gol, de hecho en sus 70 apariciones tan solo anotó 1 gol. Pero Gago era elegante, la pisaba con clase, capaz de entregar balones al pie con envíos de 40 metros... ¡y para colmo tenía el pelo largo también!
Barcelona y Madrid se interesaron por él, pero estaba claro quién lo anhelaba más, pues desde la capital ya reservaban el lugar del pivote defensivo organizador a él. Ese Fernando también debía ser suyo.
El problema es que cuando se hacen muy evidentes las intenciones de fichar a un jugador, acrecentadas por los períodicos de la capital que cada día sacaban una foto nueva suya y repetían en imágenes el único gol que marcó en Boca, se acaba pagando caro, incluso sobrevalorado. En Madrid es un clásico, pues el talonario blanco nunca toca fondo, y eso lo saben el resto de clubes, que buscan sacar mayor tajada que si se tratara de otra entidad de menor categoría.
La operación se cerró por una cifra cercana a los 20 millones de euros, un hecho fehaciente de que la apuesta por el "Redondo del siglo XXI" iba a ser Gago.
Nunca he sido partidario de comparaciones, pues son gratuitas, y además nunca hacen por el bien del jugador o el equipo en el que juega. Ejemplos recientes del Real Madrid sería la etiqueta de "el nuevo Ronaldinho" con que se trajo a Robinho, y que le pesó mucho durante su primera temporada -además de otros problemas con el entrenador-, y que ahora que ya no es tal la comparación el brasileño está desplegando su mejor fútbol. Más reciente fue el descaro con que, tras dos partidos -y dos, son dos- Sneijder se había convertido en el mismísimo Alfredo Di Stefano.
Pues con Gago sucedió algo semejante. Exigido a hacer olvidar, y a la vez recordar, al mejor Redondo, no encontró un puesto en el 11 inicial la temporada pasada. Este año también ha sufrido por hacerse hueco, aunque parece que partido a partido, y atrás ya el factor mediático del recién llegado, Gago consigue vislumbrar su puesto, para posteriormente recuperar su mejor juego.

Pero escasos meses después de la marcha de Gago de Boca, desde Argentina nos anuncian la llegada del nuevo mesías del centro del campo, otro joven de 19 años llamado Banega. No hacía ni medio año que Gago se fue que en Boca ya desputaba otro organizador: elegante, de los que pisan y "repisan" el balón, que ponen el cuerpo para mantener la posesión como ponen balones al pie... y, como no, ¡con el pelo largo!
Éver Banega debía consagrarse en el Mundial sub-20 disputado en verano en Canadá. ¡Y vaya si se consagró! Campeón con la llamada "Argentina del Kun" e indiscutible durante todo el torneo, equilibró la balanza entre el ataque y la defensa con maestría. Al igual que Gago, Ever tiene un rigor táctico matemático, guardando la posición y la espalda al centro del campo en todo momento, el primero en dar el pase de cualquier jugada y con dominio de ambas piernas para gestionar la posesión cuando el balón entra en su territorio.
¿Tardaría mucho este "otro nuevo Redondo" en llegar a Europa? Ni medio año ha durado como "5" en Boca. De nuevo, la necesidad del Valencia de suplir el "despido" de Albelda y el caché que mantiene a nivel mundial el conjunto ché ha hecho que la tasación de Banega subiera hasta los 18 millones de euros, cifra que finalmente se ha embolsado Boca por su venta. Redondo o no, al igual que Gago, Banega es un gran jugador, con mucho futuro, pero pagado a un precio descaradamente inflado. Un riesgo que Madrid y Valencia se pueden permitir, pero que llevado de otra forma hubiera salido mucho más económico, y consecuentemente rentable. Porque buscar "el nuevo Redondo" con apenas unos partidos jugados en una liga como la argentina -muy distinta al fútbol europeo- es un riesgo elevado que no debería valorarse en 18-20 millones.

Por muy "redondo" que sea todo, tanto para los que compran porque fichan a su sucesor, como para los que venden porque ellos realmente sí que apuestan por un trueque redondo, seguro que no tardamos en oír cantos de sirena con la aparición de otro más. Y es que 40 millones por dos chavales de 20 años hace que, a buen seguro, el próximo "5" con pelo largo que se luzca en la Bombonera nos venga etiquetado como "el nuevo Redondo de verdad".

Redactor - Roger Llorens

miércoles, 2 de enero de 2008

¿DOS POR EL PRECIO DE UNO, O UNO POR EL PRECIO DE DOS?

El dilema de la portería no es nuevo. Aunque tampoco es el problema de quién jugará bajo palos, más bien de quién lo verá desde el banquillo.

La reciente lesión de Jorquera con la "selecció" ha acabado destapar uno de las mayores controversias de cualquier gran equipo: ¿un portero de primer nivel o dos buenos porteros?
Los ejemplos recientes nos aportan algo de luz acerca de los diferentes casos que se pueden dar en los grandes equipos.

- Valencia:
En verano aterrizaba en el conjunto ché uno de los mejores guardamentas de la bundesliga, Timo Hildebrand, dispuesto a compartir opciones con el veterano Cañizares. Si bien la historia reciente no auguraba una relación de amistad, parecía que Timo era lo suficientemente frio y maduro como para no caer en los cruces de críticas y provocaciones que hartaron al mismo Palop quien, años más tarde de su marcha del Valencia al Sevilla, declaró que el "cañete" le hacía la vida imposible, y que fue un alivio para él abandonar la disciplina valencianista.
Los meses evidenciaron que tampoco Hildebrand veía en Cañizares un compañero, ya que se sinceró afirmando que no se hablaban en los entrenamientos.
Actualmente la situación se ha decantado en favor del alemán, quien durante este primer tramo de la temporada alternaba titularidades con Cañizares, pero que con el despido de éste se ha quedado con la portería de Mestalla sólo para él.

- Real Madrid:
Madrid es una fábrica inacabable de grandes porteros, y de no ser por haber coincidido en la "generación Casillas", muchos de ellos hubieran podido defender la camiseta blanca con solvencia. Y bajo esa carga inalterable se decide en la capital quién lucirá el dorsal "13", encargado de calentar a Casillas antes de cada encuentro. Los jóvenes saben que con él por delante no aspiran a la titularidad, pero Dudek no lo creyó así. El veterano portero polaco procedente del Liverpool, incapaz de arrebatarle el puesto a Reina, creyó -con algo de ingenuidad- que podría hacerlo con Casillas. Y es que recientemente, tras ver cómo sus minutos sobre el campo a mitad de temporada eran de risa, declaró que querría abandonar la entidad blanca para asegurarse la presencia en la selección de cara a la Eurocopa del próximo verano, pues creía que aquí podría luchar por la titularidad. En la secretaría técnica no están demasiado por la labor de venderle, pues responde al perfil ideal que debe tener un suplente de Casillas: veterano, con experiencia a nivel continental y de garantías.
Este es otro modelo que no ha fructificado como se esperaba, pues nadie imaginaba que Dudek saldría en rueda de prensa desilusionado acerca de su suplencia escasos 5 meses después de su llegada.

- Barcelona:
En Barcelona todo dio un giro tras la grave lesión de Jorquera, quien estará en el dique seco para lo que resta de temporada. Los rotativos catalanes sacan humo para intentar inventarse futuribles para ocuparse de la vacante en la sombra de Valdés. Parece que la directiva opta por el perfil "Madrid", buscando un guardameta veterano, con experiencia y que asuma su suplencia. En la otra mano está la carta Oier Olazábal, el joven pupilo de Unzué que llegó a Barcelona este verano para defender la portería del filial. El chaval es joven e inexperto, pero ocuparía el puesto de suplente de Valdés con una ilusión que ningún fichaje podría aportar. Los puntos débiles de esta opción son evidentes, y es que cualquier problema o indisposición de Valdés provocaría un pánico en la entidad que haría temblar al joven Oier y al aficionado culé. Y eso por no hablar de que dicho sobresalto se produjera en un partido relevante de Liga o Champions, donde el problema llegaría a magnitudes críticas. Aunque no todo es negro, pues parece bastante improbable que Valdés se pueda perder algún partido partiendo de la base de que tal hecho no ha sucedido en los últimos cinco años.
Si bien Oier no daría la seguridad que da Valdés cuando está en el campo, ¿acaso Jorquera sería un seguro en un hipotético cruce de cuartos de final o semifinal de la Champions? El "soci", ya de por si sufridor y pesimista por naturaleza, debería tirar de tranquilizantes antes de los partidos. Porque no es lo mismo estar tirando en los últimos años la Copa del Rey con Jorquera que jugarse el pase a la siguiente fase en una Champions.

¿Dos buenos porteros o un gran portero y otro para entrenarle? O lo que es lo mismo, ¿dos por el precio de uno o uno a precio de dos? El debate sigue abierto, obviamente todo con sus pros y sus contras, pero dejando entrever una cuestión nada sencilla de sentenciar. Cada entidad, cada ciudad y cada cultura incitan a seguir modelos diferentes a la hora de dar respuesta a esta cuestión con la que ahora se encuentra la poco previsora secretaría técnica del Barcelona, pues de haberse planteado esta posibilidad tiempo atrás, ahora el dilema no sería tal.

Redactor - Roger Llorens