La parte ilusionante la pone la igualdad futbolística de todos los equipos. Quizás por las ganas de la primera jornada, las renovadas aspiraciones de los clubes o por casualidad, lo cierto es que este fin de semana se vieron duelos reñidos y disputados, donde aquello de "ser el pequeño" realmente se dejó para los periódicos.
***Finalmente Antonio Puerta ha fallecido hoy martes 28 de Agosto. Descansa en paz.***
- El Madrid a lo Chelsea:
En cuanto a Madrid y Barça, las sensaciones fueron contrarias a las que despertaban en pretemporada. El Madrid venía desquiciado, habiendo encajado 6 derrotas en un mes, sin un esquema de juego nada claro y con fichajes precipitados y con estrenos algo dudosos. Pero los puntos comenzaban el sábado, y el equipo de Schuster por lo pronto ya tiene 3. Como avanzábamos, y es que es el cuento de siempre, nadie se acuerda ya de las 6 derrotas de hace cuatro días. El Madrid despertó ilusión, con un juego con garra y físicamente a la altura. Asemejándose al estreno del equipo de Mourinho. El Chelsea comenzó la Premier sufriendo, teniendo que remontar un marcador adverso en su propio estadio, con un gol prematuro del Birmingham que pronto se encargó Pizarro de remontar. En el Bernabéu sucedió lo mismo, gol del Kun -algo más prematuro- y rápida reacción merengue de la mano del eterno capitán que volvía a marcarle al Atlético de Madrid 13 años después de haberles hecho el primero.
Así, buen estreno del R.Madrid e inválido análisis posible para el Atleti, pues el síndrome Bernabéu impide tomar decisiones sobre el juego de los colchoneros. Este no es el Atleti de pretemporada ni nadie que pueda justificar la millonada invertida. El fin de semana que viene empieza la liga para el Atleti, pues parece que los 3 puntos del Bernabéu los tiene históricamente descontados.
- El Barça a lo Manchester United:
Lo del Sardinero se asemejó más a la jornada 39 de la temporada 2006/07 que a la primera jornada de la 07/08. El Barça estuvo lento, espeso, cansino, predecible y con ese aire de superioridad que tanto desespera a sus aficionados.
A la conclusión de los 90 minutos, y dejando aparte las sustituciones o expulsiones, una plantilla como la del Barça está obligada a crear un mínimo de 10 ocasiones de gol por partido. A priori son el centro del campo con más clase del continente y la delantera más fantasiosa y letal del planeta... pero Toño fue un espectador más. El portero del equipo cántabro no tuvo que tocar el balón, pues los dos únicos chutes del Barça fueron una vaselina de Xavi que sacó un defensa sobre la línea y un disparo al palo de Henry. Así, sería el único que tras el encuentro dudaría de si ducharse o no.
Lo cierto es que el Racing se replegó con la mayoría de sus jugadores, formando un conglomerado blanco en la frontal del área. ¿Acaso no es como le juegan todos los partidos al Barça? El problema cuando ya no se puede mejorar más una plantilla puede que se encuentre mirando al banquillo. No es por pedir la cabeza de nadie, pero los recursos empleados anoche fueron nulos:
1. Las bandas no están para estarse, sino para llegar, ese es el primer gran fallo del Rijkaard, empeñado en abrir a Dinho y Messi hasta la cal en tres cuartos de campo. Así es muy fácil tenerles encima el lateral y medio pertinente, y además de dejar solo como una isla a Eto'o rodeado de dos centrales y uno o dos centrocampistas más.
2. Si la necesidad de jugar por bandas es tal, hay que centrar. Es una constante contradicción querer jugar con extremos abiertos si sólo habrá un jugador para rematar rodeado de defensas y, además, el objetivo no es centrar. El Barça juega con extremos para no hacer ni un solo centro, eso es desperdiciar espacios. Cuando la concentración de defensores es asfixiante, hay que plantar cara en número. No es cuestión de hacer un cúmulo de jugadores por el centro, pero que las bandas no sean el único e inefectivo recurso que le quede al Barça. Como digo, a las bandas se llega, no se está.
3. Mención especial para Ronaldinho que, pese a sus buenos deseos, recuerda al de la temporada pasada. Lento, temeroso con el regate, controlando una y otra vez de espaldas a la portería, reteniendo el balón en exceso... todos esos pecados que le llevaron a salvar la temporada únicamente por los goles de falta y penatli.
El Barça como el Manchester por el mismo motivo que llevó a los red devils a empatar a cero en su debut frente al Reading. Eso sí, el United no marcó porque la fortuna no les sonrió, pues tuvieron 2 palos e incontables oportunidades de gol. Pero lo cierto es que el juego de los ingleses dejó mucho que desear en cuanto las expectativas vertidas sobre ellos tras la pasada campaña y sus refuerzos de lujo de este verano.
Por el fútbol, y por todos los culés, esperemos que este paralelismo sólo se dé en la primera jornada, pues de persistir la victoria no llegaría hasta la cuarta jornada, donde el United ha conseguido su primer 3 tras dos empates y una derrota.
Redactor - Roger Llorens