lunes, 16 de julio de 2007

ROMPIENDO LAS QUINIELAS

Si hace una semana nos hubieran dicho todo lo que ha ocurrido en dos días no nos lo creeríamos. Nos crecíamos cuando veíamos nuestras selecciones pasar rondas y reafirmar nuestras predicciones. Comentábamos con nuestros compañeros el típico "ya te lo decía" para la diplomática réplica de "sí, era lo más probable". Ahora nos suben los colores cuando repasamos los rotativos y nos damos cuenta de las vueltas que puede dar el fútbol y de que hoy en día no se puede dar por
vencido a ningún equipo antes del pitido inicial.


El primero en caer fue el favorito para hacerse con e
l mundial sub 20 de Canadá. La selección española venía crecida tras la estelar eliminatoria que se habían adjudicado en octavos de final frente a Brasil por un contundente 4-2 tras ir perdiendo 0-2 en el minuto 40 de la primera parte. Ahí vimos la mejor selección, con todos los jugadores ejerciendo su rol sobre el terreno y logrando el pase tras un espectáculo futbolístico digno de los aspirantes al título. Realmente era el primer partido en que el combinado español había mostrado sus credenciales y la República Checa, rival en cuartos, no parecía rival a batir tras el victorioso lance ante Brasil. Pero el primer tachón de la quiniela llegó aquí. España jugó confiada, sin velocidad, dependiendo en exceso de Capel y sus imposibles internadas por la banda. Todo eran centros a la olla, sin criterio y, además, habiendo elegido a la selección de mayor altura para esa táctica. El resultado fue muy pobre, con la República Checa agazapada pero cómoda en defensa y saliendo a la contra en muy contadas ocasiones. España tuvo la posesión durante todo el partido pero no consiguió llegar con claridad a la portería rival más que en un palo incomprensible de Adrián López que falló a portería vacía y a 1 metro de la línea de gol, un castigo que no se merecía. La prórroga fue más de lo mismo, con la diferencia que entraron los nervios, haciendo crecerse a la República Checa, que consiguió adelantarse tras un córner. Pero España empató y llegó a la lotería de los penaltis como si de un bálsamo se tratara, algo que dice muy poco sobre el juego que desplegaron.Nadie merecía ganar, ni España ni la República Checa , pero la suerte y el entrenamiento des del punto fatídico dictaminó sentencia, y el sueño español de volver a ganar un mundial sub 20 desde Nigeria se acabó en cuartos. "Hasta cuartos, oé" gritarán algunos.Sin tiempo a la reacción se precipitaban los acontecimientos y la final de la Copa América era el siguiente plato. De nuevo, orgullosos de ver a Argentina, nuestra firme apuesta, en la final, nos hacía olvidar el resbalón de la pasada madrugada en el mundial sub 20. Pero la ilusión duró hasta que Baptista se marcó el mejor gol de la Copa América (junto con el de Messi y el de Nery Castillo) a los 3 minutos de partido. Un mazazo ante el que los palos y Doni añadieron la desesperación albiceleste, que veían como el empate no llegaba y la llama de Messi era débil esa noche. Para colmo Ayala eligió la final para marcar el primer gol en propia meta de toda la competición. El 2-0 era ya prácticamente definitivo y Argentina nunca dio la impresión de creer en la remontada, como tampoco nosotros que con el 3-0 de Dani Alves volvíamos a hacer un tachón en la quiniela y a lamentarnos por nuestra falta de puntería predictiva.Pero todavía quedaba otra final, esta vez en cuartos de final y en el Mundial sub 20, el partido entre México y Argentina. Con España k.o. la apuesta más firme era la mexicana, el único equipo del mundial que había ganado los 4 partidos disputados. Argentina, no obstante, sería el rival de más entidad a batir por lo que las expectativas del cruce eran muy elevadas. Aun así México parecía más consolidada, traspasando el bloque ganador del mundo en el sub 17 y con unos Giovanni Dos Santos y Carlos Vela (propiedad del Arsenal) realmente estelares.Argentina dependía de Agüero y de Di María, ambos determinantes en la mayoría de goles de la albiceleste. El partido fue lento, con pocas ocasiones y con, otra vez más, el portero de México (Alfonso Blanco) como estrella del equipo. Maxi Morales, de 1,60 de altura, marcó el único gol del encuentro rozando la media parte tras un pase sin mirar marca Ronaldinho de Di María que rebotó en un zaguero mexicano y ante el cual Blanco no pudo hacer nada. La segunda mitad fue puro trámite, con México sin ideas, poniendo más y más delanteros pero sin generar ocasiones, demostrando otra vez más que no por añadir delanteros hay más ocasiones de goles. El centro del campo era argentino, por lo que las mejores ocasiones siguieron llegando a los Kun, Piatti y compañía pese al marcador favorable.

El cuadro para semifinales en el mundial sub 20 queda de la siguiente manera:
1. Austria - República Checa
2. Chile - Argentina

Obviamente mi quiniela está hecha pedazos y enterrada en la papelera y mi pronóstico, lo haga o no, será completamente intrascendente, pues está visto que el fútbol está repleto de sorpresa. Y en parte es gracias a ello que mi falta de acierto en las predicciones se contrapone con una sonrisa involuntaria que clama un sincero "qué grande es el fútbol".

Redactor - Roger Llorens

4 comentarios:

Bernat dijo...

Pues vaya, ni la España de Capel, Mata y Piqué ni la México de Dos Santos ni la Argentina de Messi y Tévez... En fin, a ver como acaba el Mundial Sub-20 pero me ha soprendido muchisimo la final de la Copa América. Era factible que ganara Brasil pero no por 3-0, y más después del excelente nivel desplegado por los Argentinos en el torneo. Y me ha sabido especialmente mal por Messi, que hubiera puesto la guinda. Al final la gloria se la ha llevado Robinho, un jugador bastante mal aprovechado por Capello y que con Schuster puede dar ese paso adelante para convertirse en un aténtico crack.

Futbolitis dijo...

Que mal jugó España.
Muy bueno lo de: "hasta cuartos oé".Ya me iré pasando.

Un saludo

Alba dijo...

La final de la Copa america fue el mazazo más grande para el perdedor. Argentina había demostrado un excelente nivel de juego durante todo el torneo y, por contra, Brasil un juego no tan espectacular, lo que preveía una final bastante igualada. Sin embargo el partido fue amarillo y Argentina no estuvo. Una mala suerte para la albiceleste y Messi.
El mundial sub-20, normal, a la que se gana un partido épico entra la relajación y tienes que hacer las maletas, una lástima, pero los partidos se han de jugar.
Saludos

Anónimo dijo...

Roger, me parece una página muy interesante, lo más importante son los argumentos que se dan para que las cosas ocurran, lo de menos es que sucedan, esa es la grandeza del que intenta adivinar el futuro.

Alfons